Writing cure

viernes, 28 de junio de 2013

Poderoso caballero es Don Dinero

Querida profesora de Primaria,

Muchos de tus alumnos te recuerden como una de las mejores profesoras que hayan tenido, pero yo no. Yo siempre he sido diferente, y lo sabes, pero lo ignoraste durante años. Era diferente porque me costaba socializarme y comunicarme con los demás. Había una chica muy violenta en clase que, junto con otras que tú bien conocías, me hacían la vida imposible todos los días.

No me libro de culpa, simplemente era una niña de diez años, sin mucho criterio y poca fuerza de carácter: entonces no era suficiente madura para comprender que la vida es injusta y que lo es aún más cuando hay poderes económicos por medio. Pero ahora, después de años y de rehacer mi vida con mucho esfuerzo y algo de dolor lo he llegado a comprender todo. Sé porqué en aquél momento ignoraste todos mis problemas, sabiendo las graves secuelas que me podrían causar teniendo en cuenta mi expediente, en manos de niñas que posiblemente nunca habían tenido una buena vida.

Mis padres enviaron cartas y tú las tachaste de falsedades. Me mirabas incrédula y te me llevabas a las horas del patio con un posado escéptico, negando cualquier cosa de la que se quejasen. Un día hasta llamaste a la psicóloga, supongo porque querías quedar como una profesional. Pero ya no me importa. Ya lo entiendo todo: no dijiste nada ni te interpusiste. Eras amiga de la madre de una de mis agresoras, que justamente tiene un poder económico importante y te invitaba a cafés. 

Quizá no pasase una buena infancia, pero te aseguro que tal descubrimiento me ha dado ganas de luchar contra este tipo de injusticias y que me ha dado una madureza que quizá otros no tienen. Ah, y también recuerda que el tiempo pone cada uno en su sitio. 

Atentamente, 

Una ex-alumna que sabe cuánto poderoso caballero es Don Dinero. 

¿Y si se tratase de una crisis moral?

Durante los últimos años en España ha habido una crisis económica (que aún no ha terminado) que llena los titulares días, semanas, meses e incluso años en los periódicos y en las noticias. Está bien claro que la economía es un pilar básico para el desarrollo, la estabilidad y el progreso de la sociedad pero, ¿esta crisis es sólo económica? ¿o conlleva algo más?. Muchas veces creemos que la economía es el inicio y fin de todo, pero detrás de las operaciones económicas y de las actividades del día a día hay algo más: la cultura. La cultura de un país es vital para entender el funcionamiento y la economía de éste.

Es de dominio público que, económicamente, España ha dependido durante siglos de otros países, entre los cuales Estados Unidos, y en los últimos años parece ser que la Unión Europea y sobre todo Alemania ejercen una relación de dominio-dependencia con España. Pero culturalmente, hay que destacar Estados Unidos, que dominando la cultura (sobretodo con la industria del cine con Hollywood y la música) ha podido influenciar el comportamiento de los españoles: fiestas universitarias, hábitos de ocio y diversión, fast food, gustos musicales y culturales, comportamientos en jóvenes... Por lo tanto, ¿quién domina la cultura, lo domina todo? ¿la cultura ejerce un papel tan vital como la economía en el status quo de una sociedad?

España se ha caracterizado durante siglos, dando nombre a tópicos fuera del país, por una cultura pensada en el beneficio propio, que ha afectado gravemente muchas veces la estabilidad de los sistemas económicos y políticos (en este caso, el Estado del Bienestar, cuyo desarrollo está siendo cuestionado ahora) en casos de degeneración moral tan destacados como la corrupción o el vivir del Estado. Este mal uso de las ventajas del sistema ha llevado a crisis importantes como la de ahora, en las cuales aumenta la pobreza (ya sea por los "aprovechados" o no), haciendo incrementar así el interés por el beneficio propio, contaminando, a su vez la mentalidad altruista (la poca que hay) y las actitudes cívicas, hoy en día casi inexistentes en el país.

El incremento de la pobreza y la ruina económica en amplios sectores de la población causarían, hablando en el ámbito médico, una ratio de depresiones y enfermedades mentales más elevada, que podría derivar en un aumento, a su vez, del número de suicidios. Este clima catastrófico iniciaría un ciclo vicioso que llevaría a un crecimiento exponencial de estos últimos fenómenos.

La natalidad en caída libre no renovaría las generaciones afectadas por esta crisis moral y cada vez más la mentalidad del beneficio propio vencerá y se instaurará en las escalas humana, económica y política. La necesidad extrema de recursos y la lucha por la supervivencia negará cualquier ideología o mentalidad diferente, marginando a aquellas personas cultas y con iniciativa. Por lo tanto, este tipo de personas serán excluidas de una sociedad retrógrada y egoísta y habrá una fuga de cerebros a otros países, sobre todo de la Unión Europea. En el campo biológico, veremos como esta fuga de cerebros causaría que los menos dotados intelectualmente y los menos curiosos se quedasen en el país, conllevando a generar nuevas generaciones (con poca gente) intelectualmente menores, con lo cual los grandes poderes económicos y políticos del país lo tendrán más fácil para manipular a las masas por su propio beneficio. Además, por sus intereses particulares desearán mantener esta mentalidad retrógrada y cerrada.

A su vez, las pocas personas cultas, al ser marginadas de la sociedad, se convertirán en aduladoras y se creerán con más poder intelectual que las anteriores masas, además de ser las únicas que podrán acceder a unos estudios curriculares. Gran parte de ellas emigrarán o acabarán participando en la oligarquía dominante.

Para concluir, podríamos decir que si se produciese este fenómeno la clase pobre necesitaría canalizar su rabia, ya que envidiarían la clase dominante a partir de los medios de comunicación, con lo cual buscarían parecerse a los individuos de clase alta a base de la opulencia: ejercicio del vicio y la muestra de él, orgullo por transgredir aquello políticamente correcto o moral, búsqueda de la fama en círculos sociales pequeños, aumento del consumo de drogas, sobre todo alcohol y cannabis, derroche de dinero en artículos innecesarios... costumbres que se muestran, sobre todo, en las producciones de Hollywood.

Por lo tanto, la población española se vería sumida en un catastrófico círculo vicioso basado en el hedonismo inmoral, que llevaría consecuencias catastróficas a corto y largo terminio y a un crecimiento exponencial de muertes por suicidio, de enfermedades mentales, de consumo de drogas, de actitudes opulentas y de una bajada de la capacidad intelectual de sus habitantes.

 Y ustedes, ¿qué piensan? reflexionen sobre estas hipótesis y valoren si en cierto grado pueden ser verdaderas.

jueves, 16 de mayo de 2013

Una palabra puede ser motivo de muerte

Una palabra puede ser motivo de muerte
Una palabra puede ser un arma
Un arma como un beso dentado
Un cañón en la costa
La ruptura de un gigantesco cristal
Una bomba atómica que mata.

Una palabra que hiere, que molesta
que ataca entre silencios incómodos
que navega en mares de lágrimas
- aguas desconocidas
que son el amor.

Maldito el prejuicio que tuve
maldito el prejuicio que tuvimos
maldito el prejuicio que obedeciste
y callaste.

Las heridas y el bombardeo de tus palabras.
Las palabras son bellas pero a la vez transgresoras.
Palabras cuyos silencios y sonidos hieren más que una masacre.

domingo, 5 de mayo de 2013

La màquina del temps

Com tots vosaltres deveu saber, l'adolescència no són temps fàcils. Doncs bé, jo mateixa m'he jutjat des d'una posició més adulta i puc afirmar, sense exagerar, que vaig ser una bèstia imbècil, com una cabra boja que només volia buscar una mica d'atenció.

Però d'aquest episodi han passat anys (aproximadament uns cinc), i drant cinc anys poden passar moltes coses, entre les quals créixer i madurar, encara que sigui una mica. Per explicar els fets necessito destacar que jo, en la meva adolescència, no és que fos de les noies més populars precisament. Un problema d'acné una mica fora del normal (com a tots més o menys ens ha passat) em va col·locar a la llista negra. Van ser tantes les vegades que vaig ser la riota dels companys, víctima d'insults pels carrers, de múltiples crítiques a les esquenes. En fi, les típiques accions madures que fan els adolescents.

La vida i el temps és tot un procés que ens duu a l'edat adulta, acceptar el canvi, adonar-se de les injustícies, a tenir una visió més crítica i argumentada de les coses, a aprofundir en el perquè i el com de les coses i, també, de les persones. Però ja sabeu que en aquest tipus de camins hi ha vàries persones que s'hi aturen i que ja no creixen més.

Havent-me canviat d'institut per estudiar batxillerat, vaig conèixer un noi amb qui acabaríem establint una relació amorosa sòlida. A mi ja se m'havia curat el problema de l'acné, havia madurat encara que fos una mica i havia crescut uns quants centímetres d'alçada. I va haver un moment crucial en què un ex-company, amb el qual no hi tenia gaire afinitat, va començar a cridar i a dir paraules malsonants. Suposo que tot això era degut a l'estranyesa davant que una ex-companya de classe hagués seguit endavant.

Amb aquest episodi vaig arribar a la conclusió que hi ha persones que s'ajuden del passat o bé que encara viuen en ell, que no accepten qualsevol forma de canvi. O bé que són tan tancats de ment que sempre et volen mantenir a una posició inferior a la seva, per sentir-se més gloriosos o millors persones, suposo.

Per això sempre s'ajuden d'una màquina del temps per refugiar-se del canvi i per argumentar (de manera bastant pobre, del meu parer) qualsevol oposició al canvi.


Amarga primavera

Como la intensidad de una leve sombra
que tú eras en el principio,
ahora es el sol de mi vida:
las flores crecen,
las mariposas cantan,
los pájaros vuelan y fundan nidos de amor.
La tormenta se avecina:
todo se lo llevará.

Dos primaveras han pasado.
Aún no han nacido las manzanas: las flores crecen.
Aún temo este viento que arrabatará el cielo azul,
el prado bello, el paisaje testigo de besos efímeros.

He temido vientos y nubarrones negros
¡pero jamás los temeré!
¡Vientos que chillaban nombres de mujeres ideales,
de diosas, de mí muy diferentes!
¡Nubarrones que te entregaban drogas ilegales!
¡Musas que casi fueron tuyas, pero que tu por capricho rechazaste!

¡Los celos a musas imborrables,
los miedos a sus bellezas cautivadoras,
serán llamados en vano por mi corazón!

Porque lo que realmente temo
es el granizo que destruirá el prado.